Se recogen en el Real Decreto-ley 21/2020, de 9 de junio, las nuevas medidas al margen de la declaración del estado de alarma, con modificaciones puntuales de la legislación sanitaria, con objeto aplicar la contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19. Tendrá eficacia desde la finalización del estado de alarma hasta que el Gobierno declare de manera motivada la finalización de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19.

Se recogen una serie de disposiciones generales para determinar los órganos competentes y las medidas que se deben adoptar para evitar la generación de riesgos de propagación de la enfermedad mediante actuaciones coordinadas en salud pública.

Del mismo modo, se mantienen determinadas medidas de prevención e higiene, como el uso obligatorio de mascarillas en vía pública, en espacios al aire libre y en espacios cerrados de uso público, así como en transportes.

La novedad se centra que la distancia de seguridad interpersonal se fija en 1,5 metros.

Se adoptan medidas de prevención en el entorno del trabajo, así como el mantenimiento de medidas de prevención e higiene básicas en los establecimientos comerciales, centros residenciales, hoteles, actividades de hostelería y restauración, entre otras. Todo ello con objeto garantizar la distancia de seguridad o, si no fuere posible, observar las medidas de higiene adecuadas para prevenir los riesgos de contagio, asegurándose evitar aglomeraciones.

Aparte de adoptar medidas sanitarias, se regula el régimen sancionador aplicable al incumplimiento de las medidas de prevención, remitiéndose al título VI de la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública. El incumplimiento del uso obligatorio de mascarillas será infracción leve (art. 57 de la Ley 33/2011) y sancionado con multa de hasta 100 euros.