Según el Criterio publicado en el día de hoy (01/05/2020) por parte de la Dirección General de Trabajo, se permite la desafectación parcial de trabajadores en ERTES de fuerza mayor por COVID-19 durante el estado de alarma, manteniendo el mismo criterio que cualquier otro expediente de regulación de empleo que se promovían con anterioridad a esta crisis o que no tengan que ver con esta pandemia.

Ello va a permitir a las empresas regular su empleo durante la desescalada y siempre que los ERTES estén vinculados su finalización al levantamiento del estado de alarma.

Las empresas que estuvieran aplicando expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs) pondrán renunciar a éstos progresivamente para parte o toda la plantilla y «facilitar su tránsito» hacia las reducciones de jornada, «que suponen un menor impacto económico sobre la persona trabajadora».

Se explica que esto podrá hacerse de forma progresiva conforme vayan desapareciendo las razones vinculadas a la fuerza mayor. Esta definición ajustada de un escenario de crisis, «no solo permite, sino que hace aconsejable, que las suspensiones o reducciones que se hubiesen adoptado con arreglo a un mayor rigor en la exigencia del confinamiento se vayan dejando de aplicar y sean modificadas en su alcance de acuerdo con la propia evaluación de la situación de emergencia sanitaria, las previsiones de desescalada y los factores a los que responde».

No obstante todavía no ha salido ninguna Orden Ministerial que aclare las actividades que puedan abrir parcial o totalmente a partir de este lunes 4 de mayo u 11 de mayo, ni siquiera en la fase que se entrará cada parte del territorio a partir del próximo lunes. Nuevamente nos encontramos con mucha incertidumbre y nada reflejado legalmente.