CÓDIGO LEI

 

A partir del 1 de noviembre de 2017, ya es necesario tener el denominado Código LEI si se opera con derivados, siendo ya obligatorio obtenerlo a partir del 3 de enero de 2018 si una empresa tiene inversiones financieras.

Es decir, si una empresa da órdenes a intermediarios financieros para operar con instrumentos admitidos a negociación necesitarán obtener el “LEGAL ENTITY IDENTIFIER”, ya que en caso contrario los intermediarios financieros no podrán seguir realizando las operaciones solicitadas para la empresa.

El código LEI (Legal Entity Identifier) es un código alfanumérico de 20 caracteres (estándar ISO 17442) que identifica unívocamente a las entidades legales a nivel mundial. El LEI es único, permanente, consistente y portable para cada entidad. Para más información, se puede acceder a las páginas web del Global Legal Entity Identifier Fundation (GLEIF) https://www.gleif.org/ y del Legal Entity Identifier Regulatory Oversight Committee (LEIROC) http://www.leiroc.org/.

El Código LEI lo tendrán que obtener las personas jurídicas que operen con contratos o instrumentos financieros. De esta forma y según el Plan General de Contabilidad, el instrumento financiero es aquél que provoca un activo financiero en una empresa y simultáneamente provoca un pasivo financiero o un instrumento de patrimonio en otra, esto es, resulta de aplicación a las personas jurídicas con independencia de su tamaño y posición en el mercado, que emitan o comercien con acciones, deuda o valores para un tercero y las que coticen en bolsa.

¿Quién debe tener un LEI? Varias normas de la Unión Europea exigen este código para identificar a las personas jurídicas que participan en los mercados financieros mediante operaciones de repos, derivados o valores. Las empresas de servicios de inversión y las entidades de crédito que ejecuten transacciones sobre instrumentos financieros admitidos a negociación en un mercado por cuenta de clientes que sean personas jurídicas deben obtener de dichos clientes el LEI que los identifique antes de ejecutar las operaciones (artículo 26 MiFIR). Si el cliente no proporciona su LEI al intermediario financiero, éste no podrá ejecutar las operaciones instruidas por aquellos clientes que sean susceptibles de obtener un LEI y no se lo hayan facilitado.

La emisión y gestión del LEI en España ha sido confiada a los Registradores Mercantiles , siendo el Colegio de Registradores de España la Institución encargada de coordinar el funcionamiento del sistema. La obtención del LEI requiere que el solicitante cumplimente una solicitud aportando unos datos básicos de la entidad y que acredite si actúa en representación de su entidad, o formula la solicitud en interés de otra en virtud de mandato expreso. Las solicitud inicial cuesta 100 euros + IVA y la renovación anual 50 euros + IVA.

Se puede obtener más información del LEI en la página web del Colegio de Registradores de España: https://www.justicia.lei.registradores.org/.

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